Porque dejé de ser Testigo de Jehová

jehovahs witnesses

Tal y como se menciona en la sección de “sobre mi”, soy Ex Testigo de Jehová. Nací y me crié dentro de esta secta/pseudo religión, arrastrado por mi madre. Por suerte, mi padre nunca fue testigo de Jehová. Después de haber salido de la secta, él me contó como sucedió todo, y como, antes de que pudiera darse cuenta de lo que sucedía, mi madre había sido absorbida por este grupo aparentemente inofensivo y al pobre lo único que le quedó fue dejarla hacer lo que había decidido a pesar de saber que le estaban vendiendo mentiras, lo cual también implicaba que mi hermano y yo también nos encontrábamos en el mismo bote, a la merced de la manipulación mental y emocional de este grupo religioso radical. Por lo que se ahora del pasado de mi madre, ella era una presa fácil para este tipo de grupos, una persona con una infancia complicada, que no había recibido mucho cariño, emocionalmente inestable y el “gancho” para ser capturada fue su amiga íntima de la infancia quien se había hecho testigo de Jehová mucho antes. A pesar del daño psicológico que ha hecho la decisión de mi madre de unirse a este grupo en mi propia vida, no la culpo, entiendo que ella ha sido una víctima de una organización sanguijuela que solo busca absorberles la vida a sus miembros…

Y es que la vida de un testigo de Jehová no es nada fácil, y mucho menos cuando eres niño. Los padres de estos niños no son conscientes de las profundas cicatrices psicológicas que dejan en sus hijos creyendo que hacen “lo mejor” para ellos inculcándoles las dudosas doctrinas de la secta. Muchísimas restricciones, mucho “esto no lo puedes hacer porque la biblia lo dice…” y mucho “a Jehová no le gusta esto u lo otro…”, un niño crece bajo el peso del temor del castigo divino en el omnipresente Armagedón, que siempre esta justo “a la vuelta de la esquina”. No es un entorno sano para un niño, estar privado de las actividades normales de niños normales, ni un cumpleaños, ni unas navidades, ni participar en actividades extraescolares por miedo de caer bajo las malévolas influencias de esos odiosos “mundanos”, que es como un testigo denomina a cualquiera que no comparte su fe. Recuerdo de pequeño, allá en ese pequeño pueblo llamado Coleford en Inglaterra antes de venir a España, estar encandilado con la idea de hacerme Boy Scout, como había hecho un amigo del colegio. ¿Que podía haber de malo en serlo? Aprendería cosas útiles, como hacer un hoguera, como fabricar un cobertizo e incluso como cazar para sobrevivir entre muchas otras cosas… pero no, eso tampoco podía ser, los Boy Scouts están relacionados con el ejercito, y eso sería inadmisible, estarías a un paso de hacerte soldado, además, hay que ir a reuniones e ir a predicar, ¿Para que aprender habilidades útiles? Que pérdida de tiempo.

Pero claro, de niño, e incluso de adulto, no lo ves. Crees sinceramente que sacrificar tus deseos y aspiraciones está haciendo muy feliz a algún tipo de ser celestial que está constantemente observando y juzgando cada cosa que haces. Así que renuncias, a pesar de realmente desear otra cosa, renuncias porque esas otras cosas son “caminos pecaminosos del corazón del hombre”.

Y cuando te haces ya adolescente y se despiertan los deseos humanos normales, la carga de culpa se vuelve mas pesada aún, todo eso es “malo” – ¡No te toques! ¡Bajo pena de muerte…!

No confiar en testigos de jehova

Y así se pasa uno la vida, con el constante sentimiento de estar bajo juicio, y con un sentimiento de culpa porque no llegas al nivel que se espera de ti dentro de la congregación. No estudias lo suficiente, no predicas lo suficiente, no haces lo suficiente, ¿porque no eres siervo ministerial?…

Y luego está el elusivo “Cuerpo Gobernante”. Hoy en día son bastante mas conocidos, con internet y las redes sociales, se han convertido casi en super estrellas dentro de la organización, pero antes no había nada de eso, y tenían el grado de casi “místicos”, un pequeño grupo de hombres escogidos y guiados por Jehová Dios en persona, la mera idea de dudar de ellos te hacía temblar, porque dudar de ellos era dudar de Dios mismo. ¿Como podía ser que personas de dentro de la organización se volvieran en su contra? ¿Como podían creerse todas esas mentiras de fuera y volverse en contra de estos hombres de Dios? Ahora entiendo bien la psicología detrás del control mental de las sectas, y la verdad, me cuesta reconocer lo ciego que he estado durante toda mi vida. En aquel entonces tenía fe ciega en todo lo que se me había enseñado desde niño. Yo “sabía” que aunque quizás yo no alcanzara lo que se esperaba de un buen testigo, la organización prevalecería, Jehová intercedería a su favor en el último momento y se demostraría de una vez por todos que nosotros teníamos “la verdad”. Claro está, exactamente eso es lo que cree toda organización religiosa mas o menos radical del planeta, que ellos serán los escogidos por el todopoderoso para sobrevivir al juicio final, todos piensan tener la razón, y lo pueden demostrar…

Pero también diré que, a lo largo de toda mi vida, en algún rincón perdido de mi mente, había una vozecilla tratando de decirme que eso no era la verdad, pero yo nunca lo escuchaba. Yo siempre he tenido una mente muy inquieta, y no puedo soportar no saber cómo funciona algo, y me gustaba investigar, y claro, al ir investigando hallaba muchas cosas que realmente no cuadraban con el concepto que los testigos tienen de la realidad basado en su fe en su Dios Jehová. Pero como buen testigo, yo trataba de justificar fervorosamente todo eso que descubría, aferrándome a los argumentos creacionistas con fuerza. Llegaba a ser muy creativo con las justificaciones algunas veces. Pero al final, en un lugar de mi mente, se acumulaba una montaña cada vez mas grande de datos y detalles que no encajaban con mi verdad, detalles que cada vez mas me incomodaban, y deseaba que llegara ese grandioso nuevo mundo para que todas estas preguntas y dudas que tenía en mi mente encontrasen respuesta.

Pero no fue realmente hasta el 2007, cuando trabajaba de informático para una empresa de aquí de la zona, que pude deslumbrar por primera vez, aunque de una forma breve, la verdad, la verdadera verdad. No se porque, pero por accidente me encontré a mi mismo viendo una información sobre 1914. Para aquellos que no sepáis lo que el 1914 significa, según los testigos es entre el 1914 y el 1919 cuando cristo, de forma invisible (que conveniente) escoge al pequeño grupo de estudiantes de la biblia que luego se conocerían por el nombre de testigos de Jehová como su único grupo escogido sobre la tierra, supuestamente, basado en una profecía bíblica de Siete tiempos que, según ciertos cálculos, parecía empezar con la destrucción de Jerusalén y que terminaba precisamente en ese año, todo esto claro esta, según el entendimiento de ellos.  Como testigo entiendes la importancia de este año ya que todo lo que dice representar el Cuerpo Gobernante gira en torno a y depende de esa fecha, y la organización defiende esa fecha con uñas y dientes, ya que sin ella no son nada…

Sin embargo, lo que leí pintaba un cuadro muy distinto. El tema de los siete tiempos es muy largo y complejo de explicar, pero básicamente para que funcione y para que coincidan esos 2520 años de esos siente tiempos con el 1914, Jerusalén debía haber caído en el 607 aec. Pero como leí, no era así, y, a pesar de los extensos esfuerzos por parte de la Watchtower de defender su postura sobre ese año, todas las pruebas reales (y son muchas) indican que la caída de Jerusalén fue en realidad en el 587 aec, unos 20 años más tarde, lo cual invalida por completo la crucial fecha para la organización. Este tema es muy compleja y la información es bastante profunda, ni siquiera voy a tratar de entrar en el tema, no es el motivo de esta entrada de blog, pero si a alguien que esté leyendo esto le gustaría saber algo mas hay un libro excelente llamado “Tiempo de los gentiles reconsiderados” escrito por Carl Olof Jonsson, un ex testigo que fue expulsado precisamente por señalar este fallo. Si quieren pueden descargarlo en pdf AQUI.

Pero, a lo que iba… en ese momento se activaron los mecanismos de defensa de mi indoctrinación y descarté eso como mentiras difundidas por el diablo en persona, así que cerré la información, aunque lo que había leído seguía dentro de mi cabeza, ahí al fondo, quemándome, y con el tiempo me pudo, provocándome una fuerte ataque de disonancia cognitiva que desembocó en una época muy turbulenta en mi vida… aunque esa es otra historia.

Con el tiempo comencé a investigar con más profundidad, y pude comprobar que aquello que había leído no era mentira, era verdad. Luego también descubrí la existencia del grave problema del abuso de menores que existe dentro de la organización y su deficiente forma de actuar al respecto. Y al ir indagando cada vez mas, mas trapos sucios iban saliendo. Profecías fallidas, las fluctuantes doctrinas, la doble moral que demuestran muy a menudo, las muertes innecesarias provocadas por interpretaciones dudosas de ciertos textos de la biblia, la afiliación de la Watchtower a la ONU durante una década, el tener los dedos metidos en asuntos cuestionables y turbios, y podría seguir durante largo rato…

Finalmente puedo decir que he podido despertar de esas mentiras, y estoy muy feliz de haberlo logrado…

Si hay algún testigo de Jehová activo que esté leyendo esto, le ruego encarecidamente que investigue a la organización. Mira en esos sitios donde te dicen  que no mires. Si te dicen que no lo hagas es porque tienen cosas que ocultar.

Hoy por hoy soy un Ex Testigo expulsado por eso que denominan apostasía, y, la verdad, estoy orgulloso de ello. Lo cierto es que utilizan el término apóstata para demonizar a los que nos hemos salido para que los de dentro nos tengan miedo… de nuevo, tácticas de control mental que son muy comunes dentro de cualquier secta.

Y este ha sido mi pequeña explicación del porque dejé de ser testigo de Jehová, espero que no haya sido demasiado aburrido. Igual se han dado cuenta por algún comentario en el texto que no solo he dejado a los testigos, si no que también he dejado de creer en dios, o al menos en el dios de la biblia. Ahora, entre otras cosas, me considero agnóstico, y el porque de eso lo dejo para otro rato…. 😉

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